Ψ Psicóloga
     Lola Salinas

La Consulta de Psicología
Primera orientación


El malestar cumple una función

Considero el malestar como el termómetro de nuestra salud emocional, cognitiva y conductual, es decir, el termómetro de nuestra salud psicológica o mental. Por ejemplo, la presencia constante de un sentimiento de culpa, nos genera malestar porque impide que nos permitamos vivir ciertas experiencias con libertad, autonomía y disfrute. El sentimiento de culpa nos reduce el derecho a satisfacer nuestras necesidades de un modo sano.

En este ejemplo el malesar se manifiesta como desasosiego, insatisfacción, preocupación, decaimiento...Los síntomas de malestar son saludables porque nos avisan de que algo no funciona de forma eficaz;  lo que no es saludable es la presencia constante de culpa. Los síntomas nos avisan de que existe un desajuste, desequilibrio o conflicto de 'intereses' entre nuestro bienestar y el estilo 'culpable' de vivir nuestra vida.

El factor subyacente

A efectos expositivos, he comenzado por hablar del factor subyacente, 'la culpabilidad' pero, por regla general, para identificar ese factor subyacente, primero hay que realizar un análisis de los síntomas y la función que tienen en el proceso de malestar, ya que, la mayoría de las veces, los síntomas del malestar nos están señalando las posibles causas y las posibles soluciones.

Algunos síntomas pueden ser: Irritabilidad, Impulsividad, Explosiones, Ansiedad, Miedos, Preocupación, Obsesiones, Estrés, Complejos, Evitación, Indecisión, Inseguridad, Bloqueos, Desánimo, Apatía, Anhedonia, Dudas, Procastinación, Sufrimiento, Agotamiento, Dolores, Neuralgias, Fibromialgias, Acidez, Cólon irritable, etc.

Como decía, los síntomas cumplen una función: nos hablan del malestar, son la voz del malestar, que nos invita a tomar conciencia de un conficto, un desajuste, una carencia... que hemos de resolver. El proceso de evaluación está orientado a la importante tarea de identificar síntomas y sus funciones, así como determinar el factor subyacente a los síntomas.

Evaluar, Afrontar el origen y Superar las resistencias

El proceso de evaluación es simultáneo al proceso terapéutico, es parte del mismo, porque la clarificación y comprensión de lo que nos sucede, contribuye al alivio de alguno de los síntomas (miedo a lo que nos va a pasar, preocupación por lo que nos pasa, desasosiego, vergüenza, estigmatización, ocultación ...). Por ello, abordamos tres planos de trabajo de forma simultánea: Síntomas, Causas y Recursos.

Nos marcamos objetivos de carácter más inmediato y objetivos a medio y largo plazo. Hay síntomas que se reducen muy pronto, son los generados por no comprender el malestar que nos aqueja y no encontrar solución. Otros síntomas irán desapareciendo a medida que vayamos incorporando cambios en ciertas pautas de conducta (pensamientos, decisiones, razonamientos, interpretaciones, esquemas, expectativas, ritmos, impaciencias, etc.). 

En ese proceso se producirá el alivio de síntomas diversos: frustración, tensión, estrés, bloqueo, inseguridad, miedo, ansiedad, etc.  y sentimientos que te producen malestar;  el alivio de otros síntomas físicos como dolores (cabeza, musculares) o reacciones corporales anómalas (erupciones, asma, arritmias, cansancio, ardor de estómago, irritación colón, etc), provocados directa o indirectamente por la experiencia continuada de emociones 'tóxicas'.

A medio y largo plazo, superarás el malestar o problema concreto que te preocupa en la actualidad, identificando y comprendiendo las causas y aplicando soluciones prácticas y realistas. Para ello se tendrá en cuenta tu contexto actual y las relaciones y vínculos que tienes (laboral, familiar, pareja...).

Durante todo ese proceso, irás abordando el desarrollo de recursos personales amplios para que evites o gestiones sin malestar futuras dificultades. Obtendrás herramientas que te permitirán el cambio de actitudes, conductas o estrategias vitales para convertirlas en totalmente funcionales.

Trabajo contigo problemas en cualquiera de los siguientes ámbitos:

Malestar Psicológico;
Relaciones Sociales;
Problemas Laborales;
Problemas Sexuales
Problemas de Pareja


Alivio y Bienestar

Mi intervención tiene como objetivo que cada persona supere el malestar gracias a que incorpora la plena comprensión de la causa que lo provoca y la función que tienen los síntomas.  La meta es que recupere su bienestar de forma sólida y sostenible en el tiempo. Mi intervención es concreta, centrada en la raíz y en el presente, y en algunos casos puede servir como intervención preventiva para evitar que un problema se convierta en un problema crónico o en un trastorno.

Por otra parte, en muchos casos, la intervención o la prevención, también van acompañadas de la promoción de hábitos saludables que mejoran la calidad de vida de la persona. Por ejemplo, practicar la relajación a diario; tomar conciencia del cuerpo y de las emociones; incorporar actitudes tolerantes y flexibles ante la contrariedad; pensar en las habilidades y recursos que se tienen; aceptar las dificultades para afrontarlas con serenidad y confianza, etc.

Para lograr intervenciones y resultados eficaces, la comprensión del malestar ha de estar fundamentada en una visión clara, concisa y funcional de la raíz del problema enfocada a  situaciones concretas: aquí y ahora. Se obtienen muy buenos resultados si identificamos la causa que provoca nuestro malestar o dificultad 'aquí y ahora', teniendo en consideración si ese malestar viene repitiéndose con frecuencia; desde cuando nos sucede, cuáles son los detonantes, qué lo mantiene, etc. Por lo tanto, este enfoque práctico no impide que la persona hable de aquellos aspectos de su propia historia que considere importantes. Escuchar atentamente nos facilita muchas claves para comprender en profundidad los problemas de la persona que acude a consulta.

Aplico y desarrollo técnicas con fundamentos complejos y amplios, pero con un carácter muy práctico, persiguiendo siempre la mayor efectividad y solidez para obtener resultados y satisfacción para el cliente.

Práctica Profesional

Atender a terapia como paciente es un requisito ineludible para ejercer la psicología en el ámbito de la salud. En muchos países europeos forma parte del curriculum exigible previamente, es decir que, para atender y tratar a personas mediante la evaluación, intervención o terapia, además del título(s) universitario(s) con sus prácticas, es necesario haber pasado personalmente por una terapia previa con un/a psicólogo/a autorizado.

En la década de los 90' acudí a terapia -con un gran profesional- como parte de un proceso personal de bienestar y como parte del aprendizaje de mi profesión. Durante más de un año, aprendí y entrené algunas de las técnicas que hoy utilizo. Adquirí habilidades y recursos de gran eficacia para mi bienestar. Fue un proceso de gran valor, enormemente útil y satisfactorio. Resolví temas personales y me preparé como profesional. El aprendizaje de entonces sigue siendo útil hoy en ambos sentidos.

Vivo la vocación profesional como un constante aprendizaje y actualización. Me intereso para estar al día de la investigación, tendencias y estudios que se realizan en el campo de la psicología, la sociología, el coaching y la sexualidad.

Durante estos años, he actualizado y ampliado los métodos y técnicas, incorporando lo que hoy se conoce como Terapias de tercera generación T3G. Entreno a diario las técnicas que propongo a mis clientes. Concibo la psicología como una vocación de servicio a las personas, donde el/la psicólogo/a es otro ser humano con sus propias limitaciones y áreas de mejora, así como sus recursos y habilidades para superarse y dar un mejor servicio. Para mí el desarrollo personal se ha convertido en un aliciente de la vida para sentirme joven y vital.

En el apartado 'Psicóloga' puedes consultar mi curriculum académico y profesional.

©LolaSalinas